N A R C I S I S T A
Todos buscamos que los demás
nos vean de manera positiva, queremos gustar. Los comentarios, sentimientos,
etc. positivos de los demás hacia nosotros, refuerzan nuestros comportamientos.
Al niño que se le dice
que hace una tarea bien, la seguirá haciendo con más ganas, y a ti cuando te
dicen que te ves guapa, sigues usando el mismo vestido y cada vez que te lo
pones tu autoestima sube sin que ya no te digan nada.
Yo también busco en los demás
que aporten algo positivo sobre mi persona, esa validación, o valoración.
Pero la busco
desesperadamente, porque sin ella no soy capaz de hacer nada, y si no me la dan
me enfado.
La necesito más que otros
mortales.
Soy como el perro que no te da
la pata si no le dan su galleta.
Necesito de la aprobación de
los demás como un alcohólico, un vaso de su bebida favorita.
Utilizo la atención para
regular mi cambiante autoestima.
Para obtener esa atención tan
necesaria para mí como el agua, me he inventado un falso yo, al que tú y los
demás adoran.
Ese personaje adorable, al que
no te puedes resistir, es todo lo contrario a lo que soy en realidad.
El personaje del que te has
enamorado, es alguien agradable, atento, atractivo, triunfador, inteligente, …
Bueno, ese soy yo, el mejor.
Porque no quiero pensar otra
cosa.
Sin embargo, cuando estoy
desprevenido, mi psicólogo dice que aparece mi monstruo cuando algo o alguien me
hiere de forma inconsciente, recordándome que sigo siendo aquel niño asustado.
Y para no sentir ese dolor,
trato de apagarlo con drogas, alcohol, con comportamientos erráticos con la
comida, o tratando de que tú me hagas caso.
Lo que ocurre, es que me enoja
tanto que no me des amor, que cuando no logro que mis encantos surtan efecto, lo
pido de malas maneras, con esa ira narcisista.
Pero te sigo hablando de ese
suplemento narcisista. También lo llaman combustible. Primero aclararte que yo
busco suplemento secundario. Ahora no te ofendas por favor.
El Suplemento Narcisista es un
concepto introducido en la teoría psicoanalítica por Otto Fenichel (psicoanalista
austríaco) en 1938, para describir un tipo de admiración, apoyo interpersonal o
sustento, extraído por un individuo de su entorno y esencial para su
autoestima.
El término se usa típicamente
en un sentido negativo, describiendo una necesidad patológica o excesiva de
atención o admiración de los Codependientes, que no tienen en cuenta los
sentimientos, opiniones o preferencias de otras personas.
Podemos decir que el
Suplemento Narcisista, es la “droga” que necesito para poder calmar mi “Yo”
verdadero. ¡La droga que busco en ti!
Ya te he comentado que no
todos los narcisistas somos iguales, aunque a ti te guste generalizar. Yo me
alimento de suplemento secundario (tranquila, esto no te convierte en
segundona, simplemente te culturizo, porque se lee tanta barbaridad por ahí,
que hay que ir a las fuentes del saber de verdad), la seguridad es mi
suplemento.
Según el gran Sam Vaknim hay
dos tipos de suplemento narcisista.
El suministro narcisista
primario y el secundario.
El suplemento narcisista
primario es la atención, tanto en sus formas públicas (fama, notoriedad, la infamia,
celebridad) y privadas, interpersonales (adoración, adulación, aplausos) ...
Las personas narcisistas que se alimentan principalmente de suplemento primario
desean ser notorios y reconocidos. La apariencia es lo más importante para los narcisistas
que se alimentan con este suplemento.
Entre los desencadenantes del
suplemento primario están: ser famosos, tener relaciones sexuales y derivar de
ello un sentido de masculinidad / virilidad / feminidad, y estar cerca o conectado
a un poder o autoridad política, financiera, militar o espiritual.
Este tipo de personas
narcisistas son las más reconocibles porque se les ve rápido la arrogancia y
aires de superioridad.
Pero no todos somos infieles y
nos vamos mostrando como los mejores en algo, porque hay otros narcisistas que
nos alimentamos con un suplemento narcisista secundario.
El suplemento narcisista
secundario incluye llevar una vida normal (una fuente de gran orgullo para el
narcisista), tener una existencia segura (seguridad económica, aceptabilidad
social, movilidad ascendente) y tener una compañera.
Hay narcisistas que
balanceamos nuestra baja estima a través de llevar una vida estable, lo que
incluye tener una compañera y seguridad económica.
Por lo tanto, tener una
compañera, poseer riqueza, ser creativo, dirigir un negocio, ser miembro de un
grupo o colectivo, tener una reputación profesional, tener éxito, poseer
propiedades y hacer alarde de los símbolos de estatus, constituyen suministro
narcisista secundario.
Las fuentes de suministro
narcisista secundario son todas aquellas que proporcionan al narcisista un
suministro narcisista de manera regular: cónyuge, amigos, colegas, socios
comerciales, maestros, vecinos, etc.
Como ves, no todos somos
mujeriegos.
Yo busco, y por eso empecé
terapia, una relación estable que me dé una familia que llene ese vacío mío de
creer no merecer amor.
Lo intenté contigo, pero dos
seres heridos no podían tener una relación sana.