Enseñame A Olvidarte

sábado, junio 06, 2009


Intocable - Enseñame a Olvidarte

MIS OJOS TE ADORABAN

jueves, febrero 21, 2008

BANDA MACHO éste tema éxito de los 70´s

TU FORMA DE SENTIR

MEME ESCANDINAVIA

miércoles, noviembre 21, 2007



He sido nominado por mi amiga "Maga" para hacer un Meme sobre Escandinavia, pero como está muy lejos y no conozco mucho acerca de los países de ésta zona, y ya lei acerca de ellos, pero ya se encuentra publicado y no tiene caso repetir lo mismo, me llamó la atención que el mapa queutilizaron no es muy legible, entonces se me ocurrió una forma de analizarlo, hay que hacer clicky después navegar dentro del archivo para leerlo bien...

Además lo publico porque no quiero que me salga "roña" jajaj aunque nunca he tenido, me imagino que ha de dar mucha comezón... bueno que tengan buen inicio de semana...

Amor

viernes, mayo 25, 2007

He de inventar un color
que defina mi existencia,
pintando con el una flor
- que aún siendo perecedera -
deje constancia de amor
en mi paso por la tierra.

No me canso de observar
el hermoso azul del cielo,
cuando el sol, brilla en tu pelo
cuando al mirarte a los ojos
veo en ellos ése mar
que añoro cuando estoy lejos.

Además de carne y hueso
he de estar hecho de amor,
pues guarda tanto mi pecho
que me duele al respirar,
brotándome por los ojos
cuando se trata de dar.

Contempla ésa puesta de sol
el trigo y su resplandor
el trinar del ruiseñor,
el nacimiento de un niño
que mezcla dolor con amor.

Y abre tus ojos
incrédulos y asombrados,
-cuando por arte de magia-
se abre despacio
ése capullo cerrado
y aparece una flor.

¿Como no, tener amor?

Anonimo

Balada del loco AMOR

viernes, abril 27, 2007

I
No, nada llega tarde,

porque todas las cosas

tienen su tiempo justo,

como el trigo y las rosas;

sólo que, a diferencia de la espiga y la flor,

cualquier tiempo

es el tiempo de que llegue el amor.

No, Amor no llega tarde.

Tu corazón y el mío

saben secretamente

que no hay amor tardío.

Amor, a cualquier hora,

cuando toca a una puerta,

la toca desde adentro,

porque ya estaba abierta.

Y hay un amor valiente

y hay un amor cobarde,

pero, de cualquier modo,

ninguno llega tarde.
II
Amor, el niño loco

de la loca sonrisa,

viene con pasos lentos

igual que viene a prisa;

pero nadie está a salvo,

nadie, si el niño loco

lanza al azar su flecha,

por divertirse un poco.

Así ocurre que

un niño travieso se divierte,

y un hombre, un hombre triste,

queda herido de muerte.

Y más, cuando la flecha

se le encona en la herida,

porque lleva el veneno

de una ilusión prohibida.

Y el hombre arde

en su llama de pasión,

y arde, y arde

Y ni siquiera entonces

el amor llega tarde.
III
No, yo no diré nunca

qué noche de verano

me estremeció la fiebre

de tu mano en mi mano.

No diré que esa noche

que sólo a ti te digo

se me encendió en la sangre

lo que soñé contigo.

No, no diré esas cosas,

y, todavía menos,

la delicia culpable

de contemplar tus senos.

Y no diré tampoco

lo que vi en tu mirada,

que era como la llave

de una puerta cerrada.

Nada más.

No era el tiempo

de la espiga y la flor,

y ni siquiera entonces

llegó tarde el amor.

José Angel Buesa

El Buscador

sábado, enero 13, 2007

Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como buscador
Un buscador es alguien que busca.
No necesariamente es alguien que encuentra.
Tampoco esa alguien que sabe lo que está buscando.
Es simplemente para quien su vida es una búsqueda.
Un día un buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir.
Él había aprendido a hacer caso riguroso a esas sensaciones que venían de un lugar desconocido de sí mismo, así que dejó todo y partió.

Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos divisó Kammir, a lo lejos. Un poco antes de llegar al pueblo, una colina a la derecha del sendero le llamó la atención.

Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros y flores encantadoras. La rodeaba por completo una especie de valla pequeña de madera lustrada… Una portezuela de bronce lo invitaba a entrar.

De pronto sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en ese lugar. El buscador traspaso el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles.

Dejó que sus ojos eran los de un buscador, quizá por eso descubrió, sobre una de las piedras, aquella inscripción … “Abedul Tare, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días”. Se sobrecogió un poco al darse cuenta de que esa piedra no era simplemente una piedra. Era una lápida, sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en ese lugar… Mirando a su alrededor, el hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado, también tenía una inscripción, se acercó a leerla decía “Llamar Kalib, vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas”. El buscador se sintió terrible mente conmocionado.

Este hermoso lugar, era un cementerio y cada piedra una lápida. Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto, pero lo que lo contactó con el espanto, fue comprobar que, el que más tiempo había vivido, apenas sobrepasaba 11 años. Embargado por un dolor terrible, se sentó y se puso a llorar.

El cuidador del cementerio pasaba por ahí y se acercó, lo miró llorar por un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar.
- No ningún familiar – dijo el buscador - ¿Qué pasa con este pueblo?, ¿Qué cosa tan terrible hay en esta ciudad? ¿Por qué tantos niños muertos enterrados en este lugar? ¿Cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que lo ha obligado a construir un cementerio de chicos?. El anciano sonrió y dijo: -

Puede usted serenarse, no hay tal maldición, lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré: cuando un joven cumple 15 años, sus padres le regalan una libreta, como esta que tengo aquí, colgando del cuello, y es tradición entre nosotros que, a partir de allí, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella: a la izquierda que fu lo disfrutado…, a la derecha, cuanto tiempo duró ese gozo. ¿ Conoció a su novia y se enamoró de ella? ¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla?…¿Una semana?, dos?, ¿tres semanas y media?… Y después… la emoción del primer beso, ¿cuánto duró?, ¿El minuto y medio del beso?, ¿Dos días?, ¿Una semana? … ¿y el embarazo o el nacimiento del primer hijo? …, ¿y el casamiento de los amigos…?, ¿y el viaje más deseado…?, ¿y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano…?¿Cuánto duró el disfrutar de estas situaciones?… ¿horas?, ¿días?…

Así vamos anotando en la libreta cada momento, cuando alguien se muere, es nuestra costumbre abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado, para escribirlo sobre su tumba. Porque ese es, para nosotros, el único y verdadero tiempo vivido.
Jorge Bucay

Nuestros Temores

sábado, diciembre 09, 2006

· Temía estar solo, hasta que aprendí a quererme a mi mismo.

· Temía fracasar, hasta que me di cuenta que únicamente fracaso si no lo intento.

· Temía lo que la gente opinara de mí, hasta que me di cuenta de que de todos modos opinarían de mí.

· Temía que me rechazaran, hasta que entendí que debía tener fe en mi mismo.

· Temía al dolor, hasta que aprendí que éste es necesario para crecer.

· Temía a la verdad, hasta que descubrí la fealdad de las mentiras.

· Temía a la muerte, hasta que aprendí que no es el final, sino más bien el comienzo.

· Temía al odio, hasta que me di cuenta que no es otra cosa más que ignorancia.

· Temía al ridículo, hasta que aprendí a reírme de mi mismo.

· Temía hacerme viejo, hasta que comprendí que ganaba sabiduría día a día.

· Temía al pasado, hasta que comprendí que no podía herirme más.

· Temía a la oscuridad, hasta que vi la belleza de la luz de una estrella.

· Temía al cambio, hasta que vi que aún, la mariposa más hermosa necesitaba pasar por una metamorfosis antes de volar.

· Hagamos que nuestras vidas cada día tengan mas vida y si nos sentimos desfallecer no olvidemos que al final siempre hay algo más.

· El amor ahuyenta el miedo y, recíprocamente el miedo ahuyenta al amor. Y no sólo al amor el miedo expulsa; también a la inteligencia, la bondad, todo pensamiento de belleza y verdad, y sólo queda la desesperación muda; y al final, el miedo llega a expulsar del hombre la humanidad misma.